En Francia, 1,6 millones de mujeres que utilizan anticonceptivos con desogestrel (Antigone, Cerazette, Elfasette, Optimizette, etc.) recibirán una carta informándoles del bajo riesgo de meningioma, según anunció la ANSM (Agencia Nacional Francesa para la Seguridad de los Medicamentos y Productos Sanitarios) el 10 de septiembre.
La carta les recomienda consultar a un médico si experimentan dolores de cabeza persistentes, alteraciones visuales, debilidad muscular, problemas de equilibrio o del habla, pérdida de memoria o epilepsia reciente; síntomas que podrían indicar un meningioma. Este tumor, generalmente benigno y originado en las meninges, puede provocar secuelas importantes: problemas de visión y audición, dolores de cabeza, pérdida de memoria o crisis epilépticas.
Sin embargo, el riesgo asociado al desogestrel sigue siendo mucho menor que el observado con otros progestágenos como Androcur, Lutényl, Lutéran, Colprone o Depo-Provera, para los que el seguimiento por imagen es una práctica habitual. Según un estudio de Epi-Phare (2024), una de cada 67.000 mujeres que toman desogestrel desarrolla un meningioma atribuible al tratamiento. Tras cinco años, este riesgo se reduce a 1 de cada 17.000, se duplica a los siete años y desaparece un año después de suspender la medicación. Las mujeres mayores de 45 años o aquellas que hayan tomado previamente un progestágeno de alto riesgo durante más de un año son las que presentan mayor riesgo.
La Agencia Nacional Francesa para la Seguridad de los Medicamentos y Productos Sanitarios (ANSM) recomienda no interrumpir la anticoncepción sin consultar a un médico y hablar sobre este tema en la próxima cita con el médico, ginecólogo o matrona.
Sophie de Duiéry
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