Estados Unidos se enfrenta a un fuerte aumento de enfermedades gastrointestinales relacionadas con un parásito transmitido por los alimentos. La agencia federal responsable de la salud pública (CDC) reporta casi 7000 casos confirmados o sospechosos de ciclosporiasis en 34 estados, una cifra que supera con creces los pocos cientos de casos registrados anualmente.
La contaminación se produce a través de alimentos o agua contaminados, a menudo frutas y verduras frescas sin lavar, explica Gwen Biggerstaff, funcionaria de los CDC. Los síntomas —diarrea intensa, fiebre, vómitos y pérdida del apetito— pueden durar varias semanas y, en ocasiones, reaparecer, según la Asociación Médica Estadounidense.
El origen exacto del brote aún se desconoce, pero Michigan, el estado más afectado, sospecha que se debe a ensaladas y lechuga. La cadena Taco Bell también está bajo investigación, según el Washington Post.
Este repunte ha reavivado las críticas a los recortes presupuestarios realizados el año pasado a las agencias federales de salud, que redujeron su capacidad para monitorear los patógenos transmitidos por los alimentos.
Frank Verain
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