A partir del 16 de abril, la finasterida 1 mg, un tratamiento prescrito a casi 30.000 hombres para frenar la caída del cabello, estará sujeta a regulaciones más estrictas en Francia. Toda dispensación de este medicamento requerirá ahora un certificado firmado conjuntamente por el paciente y su médico, que acredite que se han explicado claramente los riesgos potenciales, en particular los psiquiátricos y sexuales. Este documento deberá presentarse en la farmacia y renovarse anualmente.
Este nuevo procedimiento también se aplica a los pacientes que ya están recibiendo tratamiento. Sin embargo, tienen hasta mediados de junio para consultar a su médico y obtener el certificado requerido.
Este endurecimiento de las regulaciones se produce tras varios años de advertencias de la Agencia Nacional Francesa para la Seguridad de los Medicamentos y Productos Sanitarios (ANSM). La autoridad sanitaria advierte periódicamente sobre efectos adversos que pueden incluir pensamientos suicidas. A pesar de estas advertencias, los especialistas consideran que la relación beneficio-riesgo global de la finasterida sigue siendo favorable.
Pascal Lemontel
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